13/12/06

PROFESORES CONTESTAN PRESO CÁRCEL DE CÓRDOBA

Hace unos días publicaba la carta de un preso de la cárcel de Córdoba en la que se quejaba de la falta de profesoresde este curso en el penal cordobés, debido a que la Administración no reglaba lo que hasta ahora había sido una colaboración voluntaria de los docentes hacia los reclusos. Ahora, tres de estos profesores, han respondido al preso . Publico la respuesta. La primera carta la puedes leer pinchando aquí.

… Un mes después de tu carta aún no hemos dado nadie señales de vida, no hemos podido, o querido o sabido darte una explicación que justifique la situación por la que estáis pasando los casi cien internos que este curso habíais solicitado inscripción en Enseñanza Secundaria de Adultos (para los "mayorcitos" la ESO se convierte en ESA y en ambos casos la "S" representa a "secundaria" y no "superior"… No podemos evitar seguir "dando lección", ya nos conocéis).
Nos gustaría matizar algo a tu escrito: es verdad que, desde fuera, se puede percibir como "un desacuerdo entre el profesorado y la Administración", así de frío y de claro; sin embargo te podemos asegurar (y sabes que jamás nos hemos andado con paños calientes) que es algo más sutil y que, incluso, tiene tintes humanos de solidaridad, sí de solidaridad no lees mal, con nuestros propios compañeros profesores, aunque también de falta de solidaridad con vosotros y vosotras que sois, en este caso y ahí estamos contigo, quienes realmente sufrís las consecuencias, adversas además.
De todas formas seguís contando con nosotros, ya que en vuestro estudio en la modalidad a distancia debéis enviarnos actividades que nosotros corregiremos con el máximo rigor y minuciosidad para que, al leer nuestras correcciones, sintáis que el profesor está acompañando vuestro aprendizaje.
Para terminar y por si te ayuda en algo, no creas que a quienes llevábamos veinte años atendiendo semanalmente nuestras Tutorías en el Centro Penitenciario no nos supuso un mal trago el tener que dejarlo. Fue "un palo" y duro, tenlo por seguro.
Carlos, Pedro y Menchu